martes, 7 de agosto de 2018

Crean un metamaterial que absorbe las ondas sísmicas

Puede aplicarse también para mejorar las imágenes de las ecografías


Científicos chinos han creado un metamaterial que absorbe las ondas de los terremotos, protegiendo a los edificios de sus devastadores efectos. Incluso se puede incorporar a los edificios ya construidos para mejorar su resistencia sísmica. Ha sido probado con éxito en laboratorio y podría aplicarse también para mejorar las imágenes de las ecografías.


Científicos chinos han creado un material sólido y compuesto cuya propiedad consiste en propagar las ondas como si fuera un fluido, lo que constituye toda una novedad en el mundo de la Física. Los resultados se han publicado en Nature Communications, según informa la Universidad de Hong Kong en un comunicado

Se trata de un metamaterial, es decir, de un material artificial que presenta propiedades hasta ahora no existentes en la naturaleza. Se ha formado a partir de tres materiales sólidos, cilindros de acero recubiertos de silicona en un bloque de resina epoxi, un polímero termoestable que se endurece cuando se mezcla con un agente catalizador o «endurecedor». 

En sus extremos, el cilindro de acero funciona como un resorte. Esta arquitectura le permite detener el fenómeno conocido como resonancia anisótropa, ya que el nuevo metamarerial no permite la propagación de las ondas longitudinales, e impide también la propagación de las ondas transversales. 

Una onda es una perturbación que se propaga por el espacio y que es capaz de transportar energía de un punto a otro. Las ondas pueden ser transversales (las de los terremotos) o longitudinales (las del sonido), según la forma en que se propagan por el espacio. 

En el caso de las ondas longitudinales, la perturbación del medio se realiza en el mismo sentido que la dirección de la onda, mientras que en el caso de las ondas transversales, la perturbación del medio es perpendicular a la dirección de su propagación. 

Experimento categórico 

Los científicos han probado el efecto del metamaterial con el siguiente experimento. Colocaron una fila vertical de seis cubos del metamaterial y en su cúspide pusieron un grupo de pequeñas bolas de cristal. En la base de los cubos, situaron otro grupo de bolas de cristal. 

Todo el conjunto se colocó encima de un agitador electromagnético que generaba vibraciones transversales. Cuando el agitador se activó, las bolas de cristal que estaban en la cúspide permanecieron estables, mientras que las que estaban en la base salieron despedidas. De esta forma comprobaron que la pila de metamateriales había absorbido las ondas transversales generadas por el agitador electromagnético. 

Según los investigadores, el metamaterial hizo retroceder la frontera entre sólido y fluido en términos de propiedades ondulatorias y por ello abre nuevas perspectivas sobre las características de los sólidos estáticos. El concepto, totalmente revolucionario, abre nuevas posibilidades para controlar el fenómeno de la vibración, que podría ser aplicado al campo de la obtención de imágenes médicas.

Contener un terremoto 

Los investigadores añaden que el nuevo metamaterial es capaz también de resistir a los terremotos y que por sus características puede integrarse en los pilares y vigas de los edificios. También permite una gran flexibilidad en cuanto al diseño arquitectónico. E incluso se puede incorporar a los edificios ya construidos para mejorar su resistencia sísmica, según los investigadores. 

Los seísmos son una de las catástrofes naturales más devastadoras y mortales y los científicos intentan concebir materiales de construcción capaces de minimizar sus efectos, especialmente en las zonas de riesgo, para reducir los daños que causan las ondas sísmicas. 

Las ondas sísmicas son transversales con efectos muy destructivos cuando se propagan sobre la superficie terrestre, por lo que el nuevo metamaterial resulta tremendamente eficaz para impedir el paso de las ondas sísmicas cuando llegan a un edificio. 

Los investigadores señalan que las aplicaciones del metamaterial trascienden la arquitectura para extenderse al campo médico, ya que puede servir para mejorar la eficacia de los transductores  de ultrasonidos que se usan en medicina, como son las ondas de las ecografías. 

Un transductor ultrasónico es un dispositivo convierte energía eléctrica en energía mecánica, en forma de sonido y viceversa. Los tejidos humanos poseen características de elasticidad cercanas a las de los medios fluidos como el agua, mientras que los transductores ultrasónicos son materiales sólidos. 

Utilizar una sonda construida con un metamaterial que tenga propiedades cercanas a las de los fluidos permitirá una mejor propagación de las ondas ultrasónicas entre la sonda y el cuerpo humano, limitando la pérdida de energía y asegurando una mejor imagen de la ecografía, consideran los investigadores.

Descubren el secreto de caminar sobre el agua

Cementos más resistentes, chalecos antibalas más ligeros y trajes de motoristas más seguros, posibles aplicaciones


Científicos franceses han conseguido explicar por qué es posible caminar sobre el agua, en determinadas condiciones: una suspensión puede volverse sólida porque las partículas se unen por efecto de la presión y por la intervención de las fuerzas repulsivas de corto alcance. Estas fuerzas pueden manipularse para conseguir cementos más resistentes, chalecos antibalas más ligeros, férulas flexibles y trajes de motoristas más seguros.


Algunas suspensiones de partículas, como granos de almidón en el agua, o líquidos en reposo, se vuelven sólidos bruscamente cuando son sometidos a un flujo rápido o a un choque. Este comportamiento extraño permite, por ejemplo, “caminar sobre el agua” o concebir vestidos ligeros, pero muy resistentes en caso de choque. 

Un caso conocido: mezclando agua tibia y maicena (harina de fécula de maíz), esta mezcla da lugar a una sustancia extraña, que es más sólida que líquida. Cuando se presiona con un dedo, se hunde. Pero si se pisa con fuerza, se vuelve impenetrable. De esta forma, es posible caminar sobre esta suspensión, que es como caminar sobre el agua. Su comportamiento es el de un fluido no newtoniano

Ahora, investigadores franceses han demostrado experimentalmente que este comportamiento se produce porque no sólo las partículas chocan entre sí, sino también porque en el proceso intervienen fuerzas repulsivas de corto alcance (de origen electroestático o físico-químico) que permiten  el rápido cambio de un líquido a sólido en determinadas circunstancias, según informa el CNRS en un comunicado

La explicación de por qué algunos fluidos pueden convertirse sólidos rápidamente ha sido desconocida hasta ahora. Las investigaciones sobre estos fenómenos han dado lugar a la reología, rama de la física de medios continuos que se dedica al estudio de la deformación y el fluir de la materia. 

Modelo de referencia 

Los investigadores de este estudio se apoyaron en un modelo teórico según el cual, las partículas de una suspensión de estas características se mantienen a distancia cuando reciben una presión débil (por ejemplo, presionar con el dedo) y en presencia de fuerzas repulsivas de corto alcance. 

Esta ausencia de contacto sólido hace que las partículas no se rocen unas con otras y la suspensión entonces fluye como un líquido. Sin embargo, cuando se produce un choque (por ejemplo, el fluido se pisa con fuerza), las partículas entonces se unen entre sí y producen un medio muy disipativo: la suspensión se transforma en sólida. Se puede “caminar sobre el agua”. 

Los investigadores han demostrado que las partículas en el seno de los fluidos de estas características se comportan realmente según este modelo, y lo han testado asimismo en un modelo de partículas de silicio obteniendo el mismo resultado: si se disminuye la presión de la fuerza repulsiva (que mantiene separadas a las partículas), el estado líquido desaparece y la suspensión se vuelve sólida. 

Estos resultados, que vinculan por primera vez las propiedades microscópicas de superficie, la fricción y el comportamiento reológico macroscópico de las suspensiones, confirman que el proceso que lleva a una suspensión a volverse sólida es el resultado de una transición friccional.

Aplicaciones innovadoras 

El descubrimiento del papel crucial de la fricción en las suspensiones permitirá comprender y mejorar la formulación de los cementos modernos, que incorporan polímeros para controlar sus propiedades de endurecimiento. Con este sistema se pueden conseguir cementos más resistentes y densos que los actuales. 

Más generalmente, este avance contribuirá a la formulación de suspensiones con propiedades reológicas controladas, con aplicaciones médicas o deportivas como férulas que permiten movimientos lentos, pero protectoras en caso de choque. 

Otras aplicaciones posibles, la fabricación de chalecos antibalas más ligeros dotados de gránulos con capacidad dilatante, para hacerlos resistentes incluso a las armas blancas. 

Con este sistema también pueden construirse trajes de motoristas más ligeros que se vuelven rígidos por el impacto de un choque, protegiendo así el cuerpo del piloto.


lunes, 6 de agosto de 2018

¿De qué está hecho el Sol y cuándo morirá?


Cuando se precise el contenido en «metales» del Sol, es posible que mucho de lo que creemos sobre la evolución y el plazo de vida de las estrellas quede patas arriba.


Como cualquier estrella que esté en su plenitud, el Sol se compone principalmente de átomos de hidrógeno, que se fusionan de dos en dos para acabar produciendo helio-4 y liberar con ello una energía inmensa. Pero es la pequeña concentración de elementos más pesados que hay en él, a los que los astrónomos llaman metales, la que controla su destino. «Basta con una pequeña cantidad de metales para alterar el comportamiento de una estrella por completo», explica Sunny Vagnozzi, físico de la Universidad de Estocolmo que estudia la «metalicidad» del Sol. Cuanto más metálica es una estrella, más opaca será (porque los metales absorben radiación), y lo opaca que sea, a su vez, está relacionado con su tamaño, temperatura, brillo, plazo de vida y otras propiedades clave. «La metalicidad nos dice también, básicamente, cuándo morirá la estrella», cuenta Vagnozzi.
Pero la metalicidad del Sol, aparte de desvelar cuál será la historia de nuestra estrella, sirve además como una especie de vara de medir para calibrar las mediciones de la metalicidad de otras estrellas, y por lo tanto las edades, temperaturas y otras propiedades de estrellas, galaxias y todo lo demás. «Si cambiamos la vara de medir solar, querrá decir que inmediatamente nuestra imagen del cosmos tendrá que cambiar», como dice Martin Asplund, astrofísico de la Universidad Nacional de Australia. «Contar con un conocimiento exacto de la composición química solar es importantísimo, pues».
Sin embargo, unas mediciones cada vez más precisas de la metalicidad del Sol han suscitado más preguntas de las que han respondido. La incapacidad de los astrónomos en resolver el misterio, al que se refieren con una diversidad de nombres ‒de la metalicidad solar, de la concentración solar, de la composición solar o de la modelización solar‒, da a entender que podría haber algo «fundamentalmente equivocado» en nuestra idea del Sol, y por lo tanto de las estrellas, dice Vagnozzi. «Sería algo enorme».
Hace veinte años, los astrónomos creían que tenían al Sol en el bote. Los medios directos e indirectos de inferir su metalicidad le atribuían al Sol una proporción de metales del 1,8 por ciento, feliz coincidencia que les hacía pensar que sabían no solo el tamaño de la vara de medir solar, sino cómo funcionaba el Sol. Pero a lo largo de este siglo unas mediciones espectroscópicas de la luz solar cada vez más precisas ‒un sondeo directo de la composición del Sol, puesto que cada elemento crea unas líneas de absorción en el espectro que lo delatan‒, han indicado una metalicidad mucho menor, de solo un 1,3 por ciento. Mientras, sin embargo, la heliosismología, el método alternativo, pero indirecto, de inferir la metalicidad, basado en la forma en que las ondas sonoras de diferentes frecuencias se propagan a través del Sol, seguía dando el 1,8 por ciento.
Pero si la teoría del Sol de los astrónomos, el llamado «modelo solar estándar», es correcto, la espectroscopía y la heliosismología deberían coincidir. Es decir, los astrónomos deberían poder valerse de las mediciones heliosismológicas para calcular la profundidad de una importante capa fronteriza del Sol, en la que la radiación cede paso a la convección. Y esa profundidad guarda relación, según las ecuaciones, con la opacidad del Sol y, por lo tanto, con su metalicidad. Esta secuencia de cálculos debería predecir el mismo valor para la metalicidad que el que los espectroscopistas miden directamente en la luz solar. No lo hace.
«No es un problema solo para la física solar, sino, por extensión, para la astronomía en su conjunto», según Asplund, que dirige el equipo al que se deben las medidas espectroscópicas precisas. «O los astrónomos no saben medir las concentraciones de los elementos en las estrellas por medio de la espectroscopia, o lo que sabemos del interior de las estrellas y de cómo oscilan está incompleto», afirma. «En ambos casos, las ramificaciones son muy importantes, pues las estrellas son los testigos fundamentales del cosmos; la astrofísica estelar proporciona buena parte de los fundamentos de la astronomía y la cosmología modernas».
Tras años de hablar acerca de lo que puede estar mal, incluyendo cábalas acerca de la presencia de materia oscura en el Sol, el debate se ha «estancado un poco», dice Sarbani Basu, astrofísica solar de la Universidad de Yale. Pero hay esperanza. Hace poco, unas huidizas partículas que emanan del Solo, los neutrinos solares, han aportado una débil pista sobre la metalicidad solar. Las diferentes reacciones de fusión nuclear producen neutrinos solares de diferente energía, y por lo tanto las partículas llevan información sobre la composición del Sol. En un congreso celebrado en Heidelberg en junio, el equipo del experimento Borexino, que tiene sus instalaciones en el Laboratorio Nacional del Gran Sasso, en los Abruzos, en Italia, informó de que había detectado neutrinos solares que respaldan, aunque de un modo poco concluyente estadísticamente, el valor más alto, el 1,8, de la metalicidad.
Si este valor más alto de la metalicidad es realmente el correcto, habrá que preguntarse qué es lo que falla, exactamente, en las mediciones espectroscópicas de Asplund y sus colaboradores. «Si el problema está en la espectroscopia, lo más probable es que estemos cometiendo errores parecidos al analizar otras estrellas», dice, lo que afectaría a las interpretaciones de la evolución química de las estrellas y de galaxias como la Vía Láctea.
Pero Asplund se reafirma en su 1,3 medido espectroscópicamente. Se remite a un artículo publicado en 2015 en Nature que indica que en las condiciones de alta presión del núcleo solar los metales podrían incrementar la opacidad más incluso de lo que se creía antes. Si el modelo solar estándar se corrige para tener en cuenta esta diferencia, las estimaciones heliosismológica y neutrínica de la metalicidad podrían descender hasta el 1,3 por ciento, afirma.
En los años que vienen, el equipo de Borexino espera detectar los raros neutrinos solares producidos en el ciclo CNO, una reacción de fusión que tiene lugar en el Sol en la que los átomos de carbono, nitrógeno y oxígeno sirven de catalizadores para la fusión del hidrógeno en helio. «A los neutrinos CNO les afecta mucho la metalicidad, así que medirlos podría ser definitivo», sostiene Andrea Pocar, físico de la Universidad de Massachusetts en Amherst y miembro de la colaboración Borexino.
Si resulta que el Sol es realmente en un 1.3 por ciento «metálico», entonces es que el modelo solar estándar está equivocado en lo que se refiere a la opacidad del Sol. «Esto afectaría prácticamente a la astronomía entera», dice Asplund, pues un conocimiento fidedigno de la evolución estelar es el fundamento de casi todo lo que hacemos. Habría que revisar la estimación de las edades de las estrellas y las galaxias hasta en un 10 o 15 por ciento. Por desgracia para el Sol mismo (y para la vida futura en la Tierra), las estrellas de baja metalicidad queman el combustible más deprisa que las que la tienen alta, así que el Sol moriría unos mil millones de años antes de lo que creíamos.

¿Y si la bilis pudiera tratar la adicción a la cocaína?

Descubren, en ratones, que el aumento de la concentración de ácidos biliares en sangre reduce el efecto gratificante asociado al consumo de la sustancia estimulante. El hallazgo ayudaría en la lucha contra las drogodependencias.

¿Qué papel desempeña el intestino en los mecanismos neuronales de adicción? Es un hecho conocido que diversas sustancias secretadas en el tracto digestivo influyen sobre la función del cerebro. Sin embargo, poco se sabe acerca de la comunicación entre estos dos órganos.
Ahora, científicos de las Universidades de Alabama en Birmingham y de Vanderbilt en Tennessee, liderados por Aurelio Gali y Charles Robb Flynn, han demostrado que los ácidos biliares podrían ayudar en el tratamiento de la dependencia a la cocaína.
Tradicionalmente considerados como detergentes que facilitan la digestión y absorción de las grasas, los ácidos biliares que componen la bilis se liberan en la primera región del intestino delgado o duodeno. Una vez procesados los nutrientes, estas moléculas se absorben de nuevo en la última sección, el íleon.
Pero, ¿qué ocurriría si el flujo de bilis se alterara? Según los resultados publicados por la revista Plos Biology, ello aumentaría la concentración en sangre de las sales biliares donde actuarían como hormonas y modularían los circuitos neuronales de recompensa. En concreto, bloquearían la acción de la cocaína sobre este centro de placer, pues reducirían la capacidad de la droga para aumentar los niveles del neurotransmisor dopamina; y por consiguiente, la gratificación asociada al consumo de esta sustancia estimulante.
Los experimentos, realizados en ratones, también permitieron identificar el mecanismo molecular responsable de este efecto. Así pues, de acuerdo con los datos obtenidos, una vez activado por la acción de los ácidos biliares, el receptor Takeda acoplado a proteínas G número 5, TGR5 por sus siglas en inglés, desencadenaría la respuesta celular responsable de la resistencia a la cocaína.
Para los científicos, su hallazgo supone un importante avance para la prevención y tratamiento de drogodependencias. La novedosa técnica quirúrgica, diseñada a fin de inducir pérdida de peso, responsable del incremento de bilis observado en los animales podría aplicarse también en humanos. Además, la intervención farmacológica mediante la administración de sustancias parecidas a los ácidos biliares, comercializadas en la actualidad para tratar afecciones como la colangitis biliar primaria, podría ayudar a pacientes cocainómanos. Futuros experimentos evaluarán la eficacia y seguridad de estas estrategias.

Has comido un pedazo de pan que tenía moho ¿y ahora qué?

A todos nos ha pasado alguna vez. Te preparas un sandwich. Estás disfrutándolo tranquilamente y de repente te das cuenta de que el pan al que ya le has dado unos cuantos mordiscos tiene unas manchitas verdes o azuladas. ¡Ugh! ¿Y ahora qué? Esto es lo que te puede pasar cuando comes moho.

La respuesta corta, en el caso del pan, es nada o casi nada. El moho que crece en el pan es prácticamente inofensivo para las personas siempre y cuando nuestro sistema inmunitario funcione como debe. Sencillamente lo digeriremos. El único peligro del moho que crece en el pan es que seamos alérgicos. Es raro, pero en ese caso podríamos sufrir trastornos digestivos o incluso respiratorios de distinta gravedad. Se han registrado casos esporádicos de personas que han fallecido por comer pan enmohecido, pero todos ellos eran alérgicos y tenían el sistema inmunitario debilitado por alguna condición.

Retirar el moho o no

Que no sea especialmente peligroso no quiere decir que sea saludable. Si descubres que el pan tiene moho no es buena idea que sigas comiéndotelo. Tampoco funciona que trates de retirar las partes con manchitas y comerte el resto. Las manchitas verdes son solo la parte visible de la colonia de hongos. Bajo ella hay un complejo entramado de raíces llamadas hifas que no se aprecian a simple vista y que ocupan mucha más superficie. Tanto si somos alérgicos como si no, es mejor deshacerte del pan.
La cosa se complica cuando encontramos el moho en otro alimento. Existen decenas de miles de especies de moho, y algunas de ellas son peligrosas porque generan micotoxinas, que no son otra cosa que sustancias tóxicas generadas por el hongo. Se conocen alrededor de 400 micotoxinas y algunas de ellas son potencialmente mortales. Otras no son peligrosas si las comemos una o dos veces, pero si lo hacemos de forma continuada son cancerígenas para el hígado (aflatoxinas) o los riñones (ocratoxinas).
En general, cuando más blando y suave sea el alimento, más posibilidades hay de que las hifas del moho hayan enraizado muy profundo y afectado a todo el alimento. Esa es la razón por la que no se recomienda retirar el moho de la superficie de, por ejemplo, un bote de mermelada y comerse lo que queda debajo. Lo más probable es que esté contaminado también.

Alimentos que es mejor tirar

Según American Mold Experts, esta es la lista de alimentos que deben ser inmediatamente descartados si detectamos que tienen moho en su superficie:
  • Embutidos y carnes ahumadas como bacon o salchichas meats
  • Cualquier carne cocinada o guisada
  • Guisos
  • Granos y legumbres o pasta
  • Quesos blandos
  • Yogur
  • Cremas agrias o quesos para untar
  • Mermeladas y jaleas
  • Frutas y verduras blandos (melocotones, tomates...)
  • Panes
  • Frutos secos y mantecas de frutos secos
Los únicos alimentos que pueden salvarse una vez el moho crece en ellos son algunos quesos y carnes saladas muy duras (salchichón, queso curado...) y verduras también duras como zanahorias o calabaza. En esos casos es posible cortar una porción generosa alrededor de la colonia de hongo y comerse el resto. Lo más recomendable de todos modos es deshacerse del alimento contaminado.

Comer solo carne: la dieta de moda que puede arruinar tu salud

A menudo se habla de los beneficios de la carne. Por un lado, es una fuente excelente de proteína y otras vitaminas y minerales. También te ayuda a satisfacer el hambre durante más tiempo. 


Otro beneficio es que te permite fomentar el desarrollo de tus músculos. Por supuesto, como sabemos todos, nada es bueno en exceso, lo cual es importante recordar al considerar la última dieta de moda: comer solo carne.


Seguir la dieta es relativamente fácil. Solo se puede comer carne. Con simplemente seguir esa regla, uno puede disfrutar los beneficios, entre los cuales están más energía, menos grasa corporal y hasta una “cura” para el artritis reumatoide. Eso es lo que afirman personas como Shawn Baker, un antiguo cirujano ortopédico, o el psicólogo canadiense Jordan Peterson y su hija Mikhaila (que conste que Jordan Peterson no recibió formación en nutrición y que Mikhaila Peterson tampoco tiene credenciales médicos).
Estas personas siguen esta dieta carnívora y declaran que les ha cambiado la vida. Mikhaila Peterson dice que antes tenía artritis y que ahora no lo tiene debido a su dieta. Baker, por otro lado, comentó que tenía tendinitis y que ahora no siente sus efectos. Además de recibir curas milagrosas para estos trastornos mediante su dieta, ambos dicen que se sienten menos cansados y que sus entrenamientos han mejorado.
No obstante, cambiar a una dieta de solo carne puede tener un gran impacto negativo en tu salud. Antes de decir que quieres ser parte de la tribu de los carnívoros, considera lo siguiente.

La carne no tiene todos los nutrientes que necesitas para sobrevivir

Tu cuerpo necesita 13 vitaminas para sobrevivir, y puedes obtener casi todas de la carne. Sin embargo, la carne no te proporcionará algunas vitaminas claves para el cuerpo: vitamina C, vitamina E y folato. En general, uno solo puede obtener estas vitaminas comiendo verduras. Además, algunas vitaminas están conectadas. Si tu cuerpo no recibe suficiente vitamina E, no puede utilizar bien la vitamina K (que sí recibes de la carne).
También está el tema de la fibra. La carne no contiene fibra, lo cual es muy importante en funciones como la digestión y afecta hasta el sistema inmune. Podrías, claro, tomar suplementos vitamínicos y polvo de fibra. Pero las personas que siguen una dieta de solo carne a menudo no lo están haciendo, ya que creen que la carne proporciona todo lo que necesitan.

Comer demasiada carne roja puede causar problemas en tu colón y corazón

Si comes, o prefieres, la carne roja, te enfrentarás a otro problema. De acuerdo con la Organización Mundial de Salud, hay una relación entre comer mucha carne roja y el cáncer colorrectal y algunos cánceres del próstata. La OMS publicó sus hallazgos en 2015. En otro estudio publicado el mismo año, investigadores encontraron que ciertas formas de preparar la carne, como cocinarla a temperaturas alrededor de 148 °C, puede incrementar el riesgo para desarrollar el cáncer de riñón.
Comer mucha carne también te puede afectar el colesterol. Es importante tener más colesterol HDL y menos LDL. La carne roja grasosa aumentan tus niveles de LDL y reducen los de HDL. Según la nutricionista Teresa Fung, no tendrás problemas significativos si tienes arterias sanas y sube tu colesterol durante unos meses. El problema surge cuando ya tienes enfermedades como arterioesclerosis, una enfermedad en la cual se produce placa en tu arterias y las hace más estrechas a lo largo del tiempo.
Como alternativa, podrías incluir carne de pollo o pescado en tu dieta para no comer tanta carne roja. Ambas tienen más nutrientes que la carne roja y en general parecen ser mejor para la salud.

Estás consumiendo menos calorías, lo cual podría no ser sostenible a largo plazo

Comer solamente carne casi asegura que estás consumiendo menos calorías. Parte de esto se debe a que hay menos variedad de comida que puedes comer durante el día, y por lo tanto no puedes picar lo que quieres o lo que esté cerca. Además, la proteína en la carne ayuda a saciar el apetito, algo que también afectará la cantidad de comida que comes.
No obstante, es posible que este tipo de dieta no sea sostenible a largo plazo, lo cual significa que tarde o temprano empezarás a consumir más calorías. Varios estudios han encontrado que las personas pierden entre 2 y 3 kilos al año con una dieta, pero que la mayoría sube peso de nuevo más tarde. Por lo tanto, los nutricionistas siempre aconsejan que las personas adopten una forma de comer sostenible.
Fung, la nutricionista, afirma que comer es un estilo de vida. “No es el tipo de cosa donde consigues lo que quieres y luego paras”.
En fin, cualquier dieta que te exige comer mucho de un tipo de alimento te va a traer problemas. La fruta, por ejemplo, es buena para ti pero si solamente comieras fruta, terminarías con deficiencias nutricionales. Al final, la mejor dieta es comer un poco de todo. Sí, también puedes comer carne. Pero cuidado con creer que convertirte en un carnívoro solucionará todos tus problemas, porque puede tener el efecto contrario.

domingo, 5 de agosto de 2018

Cada persona tiene una anatomía cerebral única

Es el resultado de las propiedades genéticas combinadas con la experiencia de vida


Cada cerebro humano es único y permite la identificación personal a través de la anatomía de las regiones cerebrales. Esta característica individual de cada cerebro es el resultado de las propiedades genéticas de cada persona combinadas con su experiencia de vida.


Al igual que las huellas dactilares, la anatomía de cada cerebro humano es única, ha descubierto una investigación de la Universidad de Zúrich publicada en Scientific Reports. Esta característica individual del cerebro es el resultado de las características genéticas de cada persona combinadas con su experiencia de vida, según los investigadores. 

Ya se sabía que la experiencia de cada persona deja unas huellas en el cerebro, algo que se ha observado en los músicos profesionales, ajedrecistas o jugadores de golf: tienen características particulares en las regiones del cerebro que más utilizan para su actividad especializada. 

Sin embargo, los eventos de menor duración también pueden dejar rastros en el cerebro: si, por ejemplo, el brazo derecho se mantiene quieto durante dos semanas, se reduce el grosor de la corteza cerebral en las áreas responsables de controlar el brazo inmovilizado. 

"Sospechamos que esas experiencias que tienen un efecto en el cerebro interactúan con la composición genética para que, a lo largo de los años, cada persona desarrolle una anatomía cerebral completamente individual", explica el autor principal, Lutz Jäncke, en un comunicado

200 cerebros analizados 

Durante su investigación, Jäncke y su equipo de investigación examinaron los cerebros de casi 200 personas mayores sanas utilizando imágenes de resonancia magnética tres veces durante un período de dos años. En total fueron analizados los cerebros de 191 personas de edades comprendidas entre los 64 y los 81 años. 

Se evaluaron más de 450 características anatómicas cerebrales, incluidas las muy generales, como el volumen total del cerebro, el grosor de la corteza y los volúmenes de materia gris y blanca. 

La corteza cerebral es la capa más externa del cerebro que cubre la superficie irregular de los hemisferios cerebrales. El 60 por ciento del cerebro está compuesto de materia blanca, que es la que transmite la información de las diferentes partes del cuerpo hacia la corteza cerebral. La materia gris ocupa el 40 por ciento del cerebro y se encuentra en las regiones implicadas en el control muscular y la percepción sensorial. 

Para cada una de las 191 personas, los investigadores pudieron identificar una combinación individual de características anatómicas específicas del cerebro, por lo que la precisión de identificación, incluso para las características anatómicas cerebrales muy generales, fue superior al 90 por ciento. 

"Con nuestro estudio pudimos confirmar que la estructura del cerebro de las personas es muy individual", explica  Jänckes. "La combinación de influencias genéticas y no genéticas afecta claramente no sólo al funcionamiento del cerebro, sino también a su anatomía".

Huella cerebral versus dactilar 

Eso significa que el análisis del cerebro de una persona permite conocer no sólo su trayectoria de vida, sino también su identidad, ya que no hay dos cerebros iguales en la anatomía humana. 

Esta investigación ha determinado que el cerebro es una seña de identidad tan inconfundible como la huella dactilar, que permite, mediante la impresión de las crestas capilares de un dedo sobre una superficie, identificar a una persona. 

Eso no significa, sin embargo, que la identidad única de cada cerebro pueda ser usada corrientemente, como se hace con las huellas dactilares, para reconocer la autoría de una persona. 

Las imágenes de resonancia magnética son demasiado costosas y consumen mucho tiempo en comparación con el método probado y simple de tomar huellas dactilares, señalan los investigadores. 

Jäncke concluye: "Hace apenas 30 años pensábamos que el cerebro humano tenía pocas o ninguna característica individual. La identificación personal a través de las características anatómicas del cerebro era inimaginable. Mientras tanto, la resonancia magnética ha mejorado mucho, al igual que el software utilizado para evaluar el escáner cerebral. Todo esto nos ha permitido conocer el cerebro mucho mejor”.